lunes, 11 de octubre de 2010

Gratitud.




De personas bien nacidas es ser agradecidas. ¿Cómo vivir mejor este valor?

Dicen que de todos los sentimientos humanos la gratitud es el más efímero de todos. Y no deja de haber algo de cierto en ello. El saber agradecer es un
valor en el que pocas veces se piensa. Ya nuestras abuelas nos lo decían "de gente bien nacida es ser agradecida".

Para algunos es muy fácil dar las "gracias" por los pequeños servicios cotidianos que recibimos, el desayuno, ropa limpia, la oficina aseada... Pero no
siempre es así.

Ser agradecido es más que saber pronunciar unas palabras de forma mecánica, la gratitud es aquella actitud que nace del corazón en aprecio a lo que alguien
más ha hecho por nosotros.

La gratitud no significa "devolver el favor": si alguien me sirve una taza de café no significa que después debo servir a la misma persona una taza y quedar
iguales... El agradecimiento no es pagar una deuda, es reconocer la generosidad ajena.

La persona agradecida busca tener otras atenciones con las personas, no pensando en "pagar" por el beneficio recibido, sino en devolver la muestra de afecto
o cuidado que tuvo. ¿Has notado como los niños agradecen los obsequios de sus padres? Lo hacen con una sonrisa, un abrazo y un beso. ¿De qué otra manera
podría agradecer y corresponder unos niños? Y con eso, a los padres les basta.

Las muestras de afecto son una forma visible de agradecimiento; la gratitud nace por la actitud que tuvo la persona, más que por el bien (o beneficio) recibido.

Conocemos personas a quienes tenemos especial estima, preferencia o cariño por "todo" lo que nos han dado: padres, maestros, cónyuge, amigos, jefes... El
motivo de nuestro agradecimiento se debe al "desinterés" que tuvieron a pesar del cansancio y la rutina. Nos dieron su tiempo, o su cuidado.

Nuestro agradecimiento debe surgir de un corazón grande.

No siempre contamos con la presencia de alguien conocido para salir de un apuro, resolver un percance o un pequeño accidente. ¡Cómo agradecemos que alguien
abra la puerta del auto para colocar las cajas que llevamos, o nos ayude a reemplazar el neumático averiado!

El camino para vivir el valor del agradecimiento tiene algunas notas características que implican:

- Reconocer en los demás el esfuerzo por servir
- Acostumbrarnos a dar las gracias
- Tener pequeños detalles de atención con todas las personas: acomodar la silla, abrir la puerta, servir un café, colocar los cubiertos en la mesa, un saludo
cordial...

La persona que más sirve es la que sabe ser más agradecida.

sábado, 9 de octubre de 2010

LA ENERGIA .


Necesitas más energía para destrozarte a ti mismo que para
construir un poquito de felicidad. Desperdiciamos nuestra energía a causa del conflicto, riñas, miedo y vanidad. Cuando nuestra energía no se desperdicia en absoluto, tenemos toda la energía del mundo. En tanto nuestro cerebro no se deteriora a causa del conflicto, ambición, esfuerzo, lucha, sentimiento de soledad, el desaliento, etc. tenemos energía en abundancia.


El hábito mecánico produce desorden, porque cuando la energía funciona siempre dentro de un límite estrecho, lucha por abrirse paso y esto constituye la esencia del conflicto. Viva sin autoridad, sin comparación y descubrirá qué cosa tan extraordinaria es. Ud. tiene una tremenda energía cuando no está compitiendo, comparando ni reprimiéndose; usted está realmente vivo, sano, completo, y es, por lo tanto, sagrado. Existe una cualidad de la mente que está despierta y observando siempre, observando aunque no haya nada que aprender.

Krishnamurti
"El arte de la Estrategia"

Testimonios Amigos.


Saludos!!! A todas las personas que se comunican a diario conmigo via correo, twitter, Facebook y otros medios. Quiero agradecerles infinitamente sus palabras de apoyo y felicitaciones. Hoy quiero compartir contigo amig@ lector que para mi todos ustedes tienen una Conducta de Èxito porque como dice la frase: Cuando entenderas que mis palabras no son para ti, son para mi. Porque uno da lo que tiene y recibe lo que merece.

Sabes que pienso???? Que las unicas personas que necesitas en tu vida son aquellas que realmente te necesitan en la suya ...por eso a todos ustedes MIL GRACIAS

Ademàs, utilicemos nuestro tiempo y energias para nuestro bienestar tanto personal como profesional ;o como se dice (Tu mente es creadora, creetelo!!) Sabes? los mediocres son lo que MEDIO-CREEN.

Solo quiero decirles: "Te amo para amarte y no para ser amado, puesto que nada me place tanto como verte a ti feliz."

Les reafirmo que ustedes son Bienvenidos Siempre y es un placer compartir con todos y cada uno. Sabes què hora es? La hora no importa pero quiero que sepas que es ES EL MOMENTO DE DARSE UN TIEMPO PARA SÌ MISMO. A veces no importa la cantidad de seguidores que uno tiene en estas redes sociales. Lo importante es la calidad de quienes te siguen.

viernes, 8 de octubre de 2010

Mirando las Estrellas.


Mirando las estrellas me di cuenta, que en cada una de ellas existe un paraíso. Mirándolas descubrí la infinidad de cosas que nos perdemos. Ellas que están allá, tan lejos, al menos sobreviven con su pequeño brillo; y nosotros aquí, tan llenos de todo, nos sentimos morir cuando algo se termina.

Mirando las estrellas comprendí el poco valor que le damos a la vida, cuando ésta nos quita cosas, pensamos que es injusta y olvidamos que sin ella no seríamos quienes somos.

Hoy sin pensar vi volar una estrella en su gran mundo. La vi volar sin rumbo y la noté perdida,pero me di cuenta de que no, que sólo en nuestro mundo existe la soledad, ya que ellas conviven con su Creador y por eso siguen brillando.

En cambio nosotros, pensamos que estar solos es el fin de la vida; y no nos damos cuenta que a veces la soledad nos ayuda a encontrar esas respuestas que Dios susurra a nuestra conciencia.
Mirando las estrellas pude ver, que la felicidad llega cuando menos la esperamos. . .

Hoy mirando una estrella, sentí el calor del amor que se fue... Y descubrí que en ella están los sueños, los besos y aquel tiempo que un día se perdió.

Comprendí que el amor tiene un millón de vueltas, que a veces nos sorprende y nos da felicidad, y otras veces se transforma en lo peor que hay.

Aprendí a sonreír y a ver la realidad. Mirando a una de ellas, pude ver algunas cosas:
Que no sirve el orgullo cuando existe amistad…
Que no sirve llorar cuando un amor se va…
Que no existen fronteras cuando tenemos vida…
Y que aprender a vivir, es lo mejor que hay.

LA TERNURA .


No es ternura el fuego de una pasión...sino la suavidad de una caricia. No es ternura el oleaje que se desborda...sino el beso del cielo con el mar. No es ternura la montaña que nos sobrecoge...sino la macetita de violeta perfumando en la ventana.

No es ternura lo grandioso...sino la delicadeza, la insignificancia, el detalle. No es ternura lo que se da...sino lo que se refleja y se deja traslucir. No es ternura el sol que calcina...sino la luna que embruja... El fuego que abraza... sino el leño que se consume. No es ternura lo que sobresale y resalta...sino el escondite...el beso... la insinuación... la luz y la rosa.

La ternura es eso que...vitaliza al viejo...duerme al niño...¡y desarma al hombre!


Zenaida Bacardí

jueves, 7 de octubre de 2010

VIVIR...

Vivir es vibrar a cada instante ante la emoción de percibir la maravilla de la creación que nos rodea.Vivir es saber dar lo mejor de nosotros, es vibrar en la bondad y llevar a su máxima expresión nuestra capacidad de ser.

Vivir escontemplar apaciblemente la alegría de un niño, escuchar al adolescente, acompañar con gratitud la ancianidad en su soledad.Vivir es vibrar, sentir y amar, es observar y superar, es dar y aceptar, es ser y permanecer, escomprender que nuestro tiempo es lo único que poseemos para realizar plenamente nuestro ser.

GUARDAR SILENCIO...


Si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio, entonces no hables. Hay un tiempo para callar, igual que hay un tiempo para hablar. El tiempo de callar debe ser el primero cronológicamente; y nunca se sabrá hablar bien, si antes no se ha aprendido a callar.

El hombre es más dueño de sí mismo cuando guarda silencio: cuando habla parece derramarse y disiparse por el discurso, de forma que pertenece menos a sí mismo que a los demás. Es de un hombre de sentido común hablar poco y decir siempre cosas razonables. El silencio es necesario en muchas ocasiones, pero siempre hay que ser sincero; se pueden retener algunos pensamientos, pero no debe disfrazarse ninguno.

Hay formas de callar sin cerrar el corazón; de ser discreto, sin ser sombrío y taciturno; de ocultar algunas verdades, sin cubrirlas de mentiras. Hay un silencio prudente, cuando se sabe callar oportunamente. El silencio artificioso calla para sorprender, bien desconcertando a quienes nos declaran sus sentimientos sin darles a conocer los nuestros, bien aprovechando lo que hemos oído y observado sin haber querido responder de otro modo mediante maneras engañosas.

Existe también el silencio complaciente que consiste no sólo en aplicarse en escuchar sin contradecir, a quienes se trata de agradar, sino también en darles muestras del placer que sentimos con su conversación o con su conducta; de modo que las miradas, los gestos, todo supla la falta de la palabra para aplaudirles. Es un silencio inteligente cuando en el rostro de una persona que no dice nada se percibe cierto talante abierto, agradable, animado e idóneo para reflejar, sin la ayuda de la palabra, los sentimientos que se quieren dar a conocer.

Es por el contrario un silencio estúpido cuando, inmóvil la lengua e insensible el espíritu, toda la persona parece abismada en una profunda taciturnidad que no significa nada. El silencio aprobatorio consiste en el consentimiento que uno da a lo que ve o a lo que oye. El silencio de desprecio no se digna a responder a quien nos habla o que espera que opinemos sobre el tema, y mirar con tanta frialdad como orgullo todo lo que viene de su parte.
El silencio político es el de un hombre prudente que se reserva y se comporta con circunspección, que jamás se abre del todo, que no dice todo lo que piensa, que no siempre explica su conducta; que, sin traicionar los derechos de la verdad, no siempre responde claramente, para no dejarse descubrir.

El silencio de humor es el de cuyas pasiones sólo se animan según la disposición o la agitación del humor que domina.